La Cámara de Comercio de Manizales por Caldas (CCMPC), a través de su Centro de Arbitraje y Conciliación, pone a disposición de la comunidad el servicio de insolvencia económica para personas naturales y pequeños comerciantes, una herramienta jurídica que ofrece una nueva oportunidad para superar una crisis financiera de manera legal y ordenada.
Este mecanismo, contemplado en la legislación colombiana y fortalecido con la Ley 2445 de 2025, tiene como propósito que quienes atraviesan por dificultades económicas puedan normalizar sus deudas, proteger su patrimonio y reintegrarse a la actividad productiva bajo principios de buena fe y conciliación.
Ana María Morales, coordinadora del Centro de Arbitraje y Conciliación de la CCMPC, comenta: “Las personas que hagan este proceso, sus activos no pueden superar los 1.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes, sin incluir el valor de la vivienda familiar ni del vehículo utilizado como herramienta de trabajo”.
Para acceder a este beneficio es necesario haber incumplido el pago de dos o más obligaciones con diferentes acreedores durante más de 90 días, o tener en curso dos o más procesos de cobro judicial o de jurisdicción coactiva. Además, dichas obligaciones deben representar al menos el 30 % del total de las deudas del solicitante.
Entre tanto, Kelly Andrea Osorio, abogada conciliadora en procesos de insolvencia de la CCMPC, explica: “Este proceso se ha convertido en un salvavidas para muchas personas, desde el Centro de Arbitraje y Conciliación, les ayudamos a que lleguen a un acuerdo de pago con sus acreedores, el cual quede a su medida y de fácil acceso para pagar”.
Una vez admitido el proceso, la ley brinda protección inmediata al deudor, suspendiendo embargos, procesos de cobro y algunos descuentos financieros, lo que le permite contar con un alivio mientras se define una solución a su situación económica.
Además de la negociación de las deudas con los acreedores, el mecanismo ofrece la validación de acuerdos previamente alcanzados o, en caso de ser necesario, la liquidación patrimonial, permitiendo a la persona reorganizar su situación financiera y comenzar de nuevo.
El trámite se realiza ante el Centro de Arbitraje y Conciliación ubicado en el segundo piso de la CCMPC, donde los interesados recibirán orientación y acompañamiento especializado por parte de los abogados conciliadores para acceder a este mecanismo legal de recuperación financiera.